
Se entiende por factores de riesgo aquellas características biológicas o
conductuales cuya presencia confiere una mayor probabilidad de sufrir una
enfermedad en el futuro. Algunos factores pueden ser modificados, tratados
o controlados, mientras que otros no. La edad, el sexo o los factores hereditarios
no son modificables. Los factores de riesgo cardiovascular ateroesclerótico
bien establecidos son: el tabaco, el colesterol de la sangre, la diabetes,
las cifras elevadas de presión arterial, la obesidad, la falta de ejercicio
físico regular (sedentarismo), los antecedentes familiares de enfermedad
cardiovascular y el estrés. Además son factores específicos de la
mujer, los ovarios poliquísticos, los anticonceptivos orales y los estrógenos
propios (protectores).
Cuánto mayor sea el nivel de cada factor de riesgo, mayor es el riesgo de
tener una enfermedad cardiovascular ateroesclerosa como la cardiopatía
coronaria. Por ejemplo, una persona con un colesterol total de 350 mg/dl
tiene un riesgo mayor que otra con un colesterol total de 240 mg/dl, aun
cuando un colesterol total mayor de 220 mg/dl ya confiere un cierto riesgo.
Asímismo, cuántos más factores de riesgo se tengan, mayor es la probabilidad
de desarrollar EECCVV.
